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Bolivianas y bolivianos:
Hoy, 19 de octubre de 2025, quedará grabado en la historia nacional porque será la primera vez que en Bolivia se realice una segunda vuelta electoral, en el marco de la Constitución Política vigente.
Hoy, 19 de octubre de 2025, quedará grabado en la historia nacional porque será la primera vez que en Bolivia se realice una segunda vuelta electoral, en el marco de la Constitución Política vigente.
También hoy, como en otras oportunidades, es imprescindible que todas y todos acudamos a las urnas y expresemos claramente nuestra preferencia por una de las opciones políticas. Que nadie se quede en su casa porque la patria nos necesita. Con el voto, expresaremos nuestra voluntad y elegiremos a nuestros futuros gobernantes.
El pueblo boliviano sabe y conoce que nuestra democracia es frágil, por eso es importante fortalecerla. En el pasado vivimos permanentemente entre sables y urnas. A propósito, conviene recordar que el 26 de septiembre de 1969 se produjo el golpe militar que derrocó al presidente constitucional Luis Adolfo Siles Salinas y fue el inicio de un largo periodo de gobiernos de facto. Vaya nuestro homenaje al Dr. Siles Salinas, demócrata convencido y defensor infatigable de los derechos humanos, ya que precisamente hoy se cumplen 20 años de su fallecimiento.
Aquel periodo de gobiernos militares culminó recién el 10 de octubre de 1982, con la posesión del presidente Hernán Siles Zuazo. Desde entonces, y por 43 años, vivimos lo que podría denominarse una primavera democrática, que no podemos echar por la borda. Tenemos la obligación de preservarla y mantenerla. No podemos arriesgarla.
La democracia en términos sencillos, debiera brindarnos un sistema de justicia probo y eficiente; una sociedad en la cual no exista corrupción pero sí libertad de expresión, donde realmente haya igualdad de todos ante la ley y se garantice a las mujeres una vida libre de violencia; donde los periodistas puedan ejercer su labor libremente.
Posiblemente, nuestra democracia tuvo y tiene sus limitaciones, ya que no pudo resolver muchos de los problemas que confronta la población. Seguramente por eso, a veces surgen tentaciones que pretenden acabar con ella o distorsionarla, pero el pueblo boliviano es más fuerte, es más poderoso y sabe responder a esos intentos con firmeza. Así lo viene haciendo permanentemente, utilizando para ello el mejor instrumento a su alcance: el voto. Ejerzamos ese derecho, usemos ese instrumento vital y decidamos el destino de Bolivia.
A los señores candidatos, pedirles una vez más que respeten el resultado, sea cual fuere. Que piensen solo en Bolivia, en el país que queremos las bolivianas y los bolivianos. Que los ganadores cumplan sus ofertas y los otros coadyuven esa tarea.
Como dice el Eclesiastés: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”. Hay un tiempo de nacer y un tiempo de morir, un tiempo de llorar y un tiempo de reír, un tiempo de callar y un tiempo de hablar, en fin, creo que ha llegado el tiempo de que Bolivia sea un país diferente y que el ganador de estos comicios tome en cuenta lo que quieren los bolivianos.
Y creo no equivocarme, si digo que los bolivianos queremos un país donde el odio sea desterrado, la intolerancia confinada, la injusticia la única perseguida, la violencia de raíz extirpada. Queremos un país con justicia, esperanza y libertad. un país con gobiernos responsables, que solucionen oportunamente los problemas; con obreros dignamente retribuidos; con empresarios patriotas y con sensibilidad social; con mujeres que convivan en un plano de igualdad con los varones; con niños que puedan acceder a la salud y a la educación sin limitaciones; con ancianos que tengan una vida digna; con maestros y médicos que lleguen a todos los confines de la geografía nacional; un país, en general, con mejores condiciones de vida, donde nadie discrimine a nadie, donde todos puedan buscar y desarrollar sus actividades, ideales y valores, sin interferencias, un país, en fin, con orgullo, solidario y respetado, sin mendigos ni analfabetos, sin explotados ni explotadores, un país libre, justo y soberano.
Desde el Órgano Electoral, cumpliendo el mandato legal y constitucional, nos hemos esforzado en preparar adecuadamente el escenario. Todo está a punto. Los tribunales electorales departamentales han hecho llegar el material necesario a los asientos y recintos electorales. Los notarios han logrado notificar a la gran mayoría de jurados. Éstos han sido debidamente capacitados y se encuentran listos en todo el territorio nacional, para proceder a la apertura de las mesas y recibir el voto ciudadano.
Desde el Tribunal Supremo Electoral agradecemos el trabajo esforzado de los tribunales departamentales y, en general, de todos los funcionarios del órgano electoral, que brindan sus servicios sin medir tiempo ni sacrificio. También un agradecimiento especial a los integrantes de las Fuerzas Armadas y de la Policía Boliviana, que han acompañado todo el proceso de distribución del material y que, igualmente, garantizarán el traslado de todas las actas hasta los centros de cómputo en cada capital de departamento.
Nuestro reconocimiento y gratitud a los señores embajadores de países amigos, por su permanente apoyo al órgano electoral. A las misiones de observación electoral, tanto nacionales como internacionales, reiterarles nuestra satisfacción por su presencia y acompañamiento. Ellas se constituyen en garantes de la absoluta imparcialidad y transparencia del proceso electoral y eso es sumamente importante.
Tanto el sistema de cómputo (SCORC) como el Sistema de Resultados Prelimitares (Sirepre) han sido debidamente probados y se encuentran listos para funcionar en las mejores condiciones. Seguramente, alrededor de las 20:00 o 20:30 horas de hoy, podremos dar los resultados preliminares para que nuestros ciudadanos y ciudadanas puedan ir a descansar debidamente informados.
Como siempre, existieron algunos desafíos que fueron enfrentados adecuadamente desde el Órgano Electoral. En este momento estamos en condiciones de ofrecerle al pueblo boliviano, unas elecciones justas, limpias, transparentes, imparciales y técnicamente confiables. Todos deben participar con total confianza.
Como ya dijimos el 17 de agosto, pero hay que repetirlo, nuestro sistema y proceso electoral cuenta con procedimientos claros y seguros:
Por tanto, reitero mi exhortación a las y los ciudadanos, para que concurran a sus recintos electorales con esperanza, entusiasmo y confianza, con la certeza absoluta de que su voto será respetado y formará parte de la voluntad popular para la conformación de un nuevo gobierno.
Con su ejemplo y participación, seguiremos construyendo democracia.
Dios bendiga a Bolivia.
Queda inaugurada la jornada electoral.
Gracias.
El pueblo boliviano sabe y conoce que nuestra democracia es frágil, por eso es importante fortalecerla. En el pasado vivimos permanentemente entre sables y urnas. A propósito, conviene recordar que el 26 de septiembre de 1969 se produjo el golpe militar que derrocó al presidente constitucional Luis Adolfo Siles Salinas y fue el inicio de un largo periodo de gobiernos de facto. Vaya nuestro homenaje al Dr. Siles Salinas, demócrata convencido y defensor infatigable de los derechos humanos, ya que precisamente hoy se cumplen 20 años de su fallecimiento.
Aquel periodo de gobiernos militares culminó recién el 10 de octubre de 1982, con la posesión del presidente Hernán Siles Zuazo. Desde entonces, y por 43 años, vivimos lo que podría denominarse una primavera democrática, que no podemos echar por la borda. Tenemos la obligación de preservarla y mantenerla. No podemos arriesgarla.
La democracia en términos sencillos, debiera brindarnos un sistema de justicia probo y eficiente; una sociedad en la cual no exista corrupción pero sí libertad de expresión, donde realmente haya igualdad de todos ante la ley y se garantice a las mujeres una vida libre de violencia; donde los periodistas puedan ejercer su labor libremente.
Posiblemente, nuestra democracia tuvo y tiene sus limitaciones, ya que no pudo resolver muchos de los problemas que confronta la población. Seguramente por eso, a veces surgen tentaciones que pretenden acabar con ella o distorsionarla, pero el pueblo boliviano es más fuerte, es más poderoso y sabe responder a esos intentos con firmeza. Así lo viene haciendo permanentemente, utilizando para ello el mejor instrumento a su alcance: el voto. Ejerzamos ese derecho, usemos ese instrumento vital y decidamos el destino de Bolivia.
A los señores candidatos, pedirles una vez más que respeten el resultado, sea cual fuere. Que piensen solo en Bolivia, en el país que queremos las bolivianas y los bolivianos. Que los ganadores cumplan sus ofertas y los otros coadyuven esa tarea.
Como dice el Eclesiastés: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”. Hay un tiempo de nacer y un tiempo de morir, un tiempo de llorar y un tiempo de reír, un tiempo de callar y un tiempo de hablar, en fin, creo que ha llegado el tiempo de que Bolivia sea un país diferente y que el ganador de estos comicios tome en cuenta lo que quieren los bolivianos.
Y creo no equivocarme, si digo que los bolivianos queremos un país donde el odio sea desterrado, la intolerancia confinada, la injusticia la única perseguida, la violencia de raíz extirpada. Queremos un país con justicia, esperanza y libertad. un país con gobiernos responsables, que solucionen oportunamente los problemas; con obreros dignamente retribuidos; con empresarios patriotas y con sensibilidad social; con mujeres que convivan en un plano de igualdad con los varones; con niños que puedan acceder a la salud y a la educación sin limitaciones; con ancianos que tengan una vida digna; con maestros y médicos que lleguen a todos los confines de la geografía nacional; un país, en general, con mejores condiciones de vida, donde nadie discrimine a nadie, donde todos puedan buscar y desarrollar sus actividades, ideales y valores, sin interferencias, un país, en fin, con orgullo, solidario y respetado, sin mendigos ni analfabetos, sin explotados ni explotadores, un país libre, justo y soberano.
Desde el Órgano Electoral, cumpliendo el mandato legal y constitucional, nos hemos esforzado en preparar adecuadamente el escenario. Todo está a punto. Los tribunales electorales departamentales han hecho llegar el material necesario a los asientos y recintos electorales. Los notarios han logrado notificar a la gran mayoría de jurados. Éstos han sido debidamente capacitados y se encuentran listos en todo el territorio nacional, para proceder a la apertura de las mesas y recibir el voto ciudadano.
Desde el Tribunal Supremo Electoral agradecemos el trabajo esforzado de los tribunales departamentales y, en general, de todos los funcionarios del órgano electoral, que brindan sus servicios sin medir tiempo ni sacrificio. También un agradecimiento especial a los integrantes de las Fuerzas Armadas y de la Policía Boliviana, que han acompañado todo el proceso de distribución del material y que, igualmente, garantizarán el traslado de todas las actas hasta los centros de cómputo en cada capital de departamento.
Nuestro reconocimiento y gratitud a los señores embajadores de países amigos, por su permanente apoyo al órgano electoral. A las misiones de observación electoral, tanto nacionales como internacionales, reiterarles nuestra satisfacción por su presencia y acompañamiento. Ellas se constituyen en garantes de la absoluta imparcialidad y transparencia del proceso electoral y eso es sumamente importante.
Tanto el sistema de cómputo (SCORC) como el Sistema de Resultados Prelimitares (Sirepre) han sido debidamente probados y se encuentran listos para funcionar en las mejores condiciones. Seguramente, alrededor de las 20:00 o 20:30 horas de hoy, podremos dar los resultados preliminares para que nuestros ciudadanos y ciudadanas puedan ir a descansar debidamente informados.
Como siempre, existieron algunos desafíos que fueron enfrentados adecuadamente desde el Órgano Electoral. En este momento estamos en condiciones de ofrecerle al pueblo boliviano, unas elecciones justas, limpias, transparentes, imparciales y técnicamente confiables. Todos deben participar con total confianza.
Como ya dijimos el 17 de agosto, pero hay que repetirlo, nuestro sistema y proceso electoral cuenta con procedimientos claros y seguros:
- Un Padrón Electoral debidamente depurado y revisado.
- Una cadena de custodia que asegura la protección y control de todo el material electoral, desde su distribución hasta su retorno.
- Un escrutinio público en cada mesa de votación, donde los jurados electorales, en presencia de delegados de organizaciones políticas y observadores, cuentan voto por voto con total transparencia.
- Un cómputo oficial de resultados, realizado por los tribunales electorales departamentales, que es público, verificable y respaldado por actas firmadas en cada mesa.
- Un sistema de resultados preliminares, que brinda a la población información oportuna y transparente, sin sustituir el cómputo oficial.
- Y finalmente, un nuevo modelo de acta de escrutinio y cómputo, que incluye un sticker sobre los resultados garantizando que los datos contenidos en dicho documento no puedan ser alterados.
Por tanto, reitero mi exhortación a las y los ciudadanos, para que concurran a sus recintos electorales con esperanza, entusiasmo y confianza, con la certeza absoluta de que su voto será respetado y formará parte de la voluntad popular para la conformación de un nuevo gobierno.
Con su ejemplo y participación, seguiremos construyendo democracia.
Dios bendiga a Bolivia.
Queda inaugurada la jornada electoral.
Gracias.








